lunes, 4 de julio de 2011

LAS OTRAS OBRAS DEL GOBIERNO"

Hugo Santa María (*)

En las últimas semanas el Gobierno saliente ha entrado en un ritmo acelerado de inauguraciones de obras de diversos tipos que han merecido enorme atención -no siempre positiva- de la prensa. Pero el gobierno del presidente García nos deja también "otras obras" que, si bien no han recibido igual atención de los medios de comunicación, son tan o más importantes que las recientemente inauguradas. Me refiero a que en los últimos meses se aprobaron una serie de medidas que representarán aumentos permanentes de gasto público para la próxima administración y se redujeron tasas de algunos impuestos que afectarán la recaudación futura. Estas medidas, además de reducir el margen de acción del siguiente Gobierno, fueron en muchos casos medidas desordenadas y contradictorias con el objetivo de reconstituir el espacio fiscal una vez pasada la crisis del 2008.

En los primeros meses del año el Gobierno decidió reducir las tasas del ITF y del IGV. La reducción del ITF fue una medida adecuada, pues en la práctica se eliminó un impuesto que grava a las empresas y personas en función de cuánto dinero mueven en el sistema financiero y no, como debe ser, en función de su ingreso, consumo o nivel de riqueza. Por el contrario, la rebaja del IGV se dio en un contexto en el que la actividad económica crecía a tasas cercanas al 9% y en el que aún se registraba déficit fiscal.


En ese momento el Gobierno anunció que la medida buscaba combatir la informalidad. Sin embargo, el impacto de la reducción del IGV sobre la formalización de la economía será muy bajo, pues reducciones de impuestos por sí solas no abaratan los costos de acceso y permanencia en la formalidad. Así, el principal impacto de esta medida son los casi S/1,900 millones anuales (0.5% del PBI) que el Estado dejará de recaudar.

Recientemente el Gobierno también rebajó las tasas del Impuesto Selectivo a los Combustibles, con el objetivo de reducir el impacto del aumento en el precio de los combustibles sobre el bolsillo del consumidor. Esta medida representará cerca de S/.360 millones anuales menos de recaudación.

Por el lado de los gastos, existe una deuda importante del Estado en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), la cual se vio agravada por la decisión del Gobierno de suspender por varios meses las actualizaciones en los precios internos. A la fecha el Gobierno deja el FEPC con una deuda acumulada de S/.600 millones, que podrá seguir incrementándose en los próximos meses si se decide, nuevamente, suspender el ajuste de precios internos de los combustibles o si los precios del petróleo suben.

Otra medida que significará un aumento importante del gasto para el próximo Gobierno es el aumento de sueldo para los miembros de las Fuerzas Armadas (FF.AA.) y Policiales. No está en duda que un aumento salarial a las FF.AA. y Policiales era esperable e incluso necesario. Sin embargo, sorprende que este Gobierno haya tomado la decisión de realizar el aumento ad portas de culminar su mandato y cuando ya se tenía previsto que una comisión de alto nivel decidiría los aumentos progresivos teniendo en cuenta una política remunerativa de largo plazo. Este aumento de remuneraciones sumará cerca de S/1,000 millones (0.2% del PBI) adicionales de gasto que el próximo Gobierno deberá asumir.

Es justo mencionar que el Ejecutivo no ha sido el único en dejarnos estas "obras fiscales". Hace muy poco el Congreso aprobó la prórroga de las gratificaciones sin descuentos hasta el 2014 y la ampliación de las exoneraciones tributarias a la Amazonía hasta el 2048. Esta ampliación de exoneraciones desconoce lo estudiado, escrito, debatido y lo poco avanzado en el proceso de ordenamiento de las exoneraciones tributarias e implicará una pérdida importante de recursos para algunas regiones que ya venían reemplazando este supuesto beneficio por un esquema de transferencias de dinero para inversiones en infraestructura.

El 2011 pudo ser un año ideal para volver a tener superávit fiscal y recomponer un colchón de seguridad. Lamentablemente se optó por dictar una serie de medidas desordenadas que nos obligan a jugar al empate en las cuentas fiscales y reducen en S/. 5 mil millones el margen de maniobra de la siguiente administración.

(*): Socio de Apoyo Consultoría.

GESTION, 4 de Julio 2011 P. 31

GARCÍA Y SUS COMPLICES DEJAN BOMBAS DE TIEMPO CON INTENCIÓN DE PREPARAR SU RETORNO EL 2016.

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